Usos de células madre en rodilla

//Usos de células madre en rodilla

Como os hemos venido informando de las últimas novedades en células madre, en este artículo, os queremos poner al día de cómo las investigaciones avalan la mejora con el uso de las células madre en rodilla mediante infiltraciones.

beneficios de las células madre

Cada vez son más los artículos en revistas médicas que hablan de la eficacia de las células madre en la especialidad de traumatología y cirugía ortopédica. Enfermedades que hoy en día no tenían cura sino apenas tratamiento, podrían haber encontrado la solución. La artrosis afecta al 17 por ciento de la población española; podríamos decir que la artrosis es la epidemia del siglo XXI, ya que se sitúa entre las primeras causa de discapacidad del mundo.

Uso de las células madre en rodilla

Se ha encontrado que una inyección intra-articular de células madre de médula ósea en dosis de 100 millones de unidades mejora los síntomas de la artrosis de rodilla. Se han encontrado estos resultados en un ensayo clínico aleatorizado desarrollado por especialistas de la Clínica Universidad de Navarra y del Complejo Universitario de Salamanca. El trabajo se publicó recientemente en la revista científica «Journal of Translational Medicine». La investigación ha precisado una colaboración multidisciplinar con la participación de profesionales de diferentes especialidades médicas y centros hospitalarios. La muestra de pacientes para realizar el ensayo clínico fueron personas de entre 40 y 80 años, con un grado de artrosis en la rodilla de moderado a severo (grado II a grado IV) y se comparó el tratamiento intraarticular con células mesenquimales de médula ósea del propio paciente a dos dosis diferentes frente al tratamiento estándar sin células. Los resultados del estudio confirmaron que el tratamiento con células mesenquimales con una dosis más elevada de células daba lugar, a los 12 meses, a una mejora del dolor y menor limitación para realizar las actividades diarias.

¿Qué es la artrosis?

artrosis de rodilla

La artrosis es una enfermedad caracterizada por el deterioro progresivo del cartílago articular, lo que provoca inflamación de las estructuras que rodean la rodilla (membrana sinovial) y la reacción del hueso por debajo del cartílago (hueso subcondral). Cuando se produce un desgaste progresivo del cartílago el paciente siente rigidez y un dolor mecánico. Hoy en día, la artrosis no tiene cura y es progresiva. El factor de riesgo más predominante son los asociados al envejecimiento. Se trata de una enfermedad prevalente, progresiva e incurable asociada en la mayor parte de los casos al envejecimiento y la obesidad, siendo la causa principal de prótesis total de cadera y rodilla que, a día de hoy, sigue siendo la única alternativa en casos avanzados de artrosis.

Tres grupos de pacientes

 

El ensayo se desarrolló en una muestra de 30 pacientes con artrosis de rodilla que se dividió de forma aleatoria en tres grupos.

  • El primer grupo (grupo control) se le infiltró ácido hialurónico (uno de los tratamientos más utilizados en este tipo de pacientes).
  • El segundo grupo se les administró la misma dosis de ácido hialurónico y una dosis de 10 millones de células madre mesenquimales, obtenidas de la médula ósea del propio paciente y cultivadas en condiciones GMP (certificación internacional de prácticas de correcta producción).
  • El tercer grupo recibió ácido hialurónico y una dosis de 100 millones de células madre cultivadas.

Las células madre mesenquimales se extraen a través de una biopsia de la médula ósea del mismo paciente. Mediante un proceso de centrifugado, se consigue una reducida cantidad de células progenitoras que se cultivan y multiplican en el Laboratorio GMP de Terapia Celular situado en el mismo edificio, donde posteriormente son inyectadas en la rodilla.

El uso de las células madre junto con la administración de ácido hialurónico es un factor novedoso y pionero en este ensayo clínico, al igual que la comparación entre las dos dosis diferentes de células usadas y la elevada dosis utilizada sin eventos adversos. El seguimiento de los tres grupos se efectuó, mediante exploración física y escalas propias de la artrosis de rodilla que evalúan el dolor, la función de la rodilla, y la influencia de la enfermedad en actividades de la vida diaria, ocio y deporte. La evaluación se realizó a las 24 horas de la infiltración, a la semana, al mes, a los 3 meses, a los 6 meses y al año.

El estudio se completó con una valoración por imagen de la rodilla mediante radiografía y secuencias de resonancia magnética enfocadas especialmente a la evaluación del cartílago, realizadas antes del tratamiento, a los 6 meses y al año. Mediante el uso de escalas clínicas se valoró a cada paciente el nivel de dolor, analizando los siguientes aspectos: dolor, rigidez, capacidad funcional para desarrollar actividades de la vida diaria, como bajar y subir escaleras, capacidad deportiva, etc… las escalas utilizadas fueron la escala analógica visual (VAS) y la escala específica para valorar la capacidad funcional de la articulación en pacientes con artrosis (WOMAC).

Según los resultados, se observó que los pacientes con ácido hialurónico volvían pronto, con el paso de los meses, a la situación previa de dolor, mientras que el grupo con cien millones de células se encontraba mejor a medida que pasaban los meses, de forma que al final del seguimiento (al año de la administración del tratamiento) mostraban las mayores diferencias respecto a los otros dos grupos.

Los investigadores comprobaron «que, cuanto más se reducía el dolor, el paciente era capaz de extender y flexionar más la rodilla y, por tanto, de mejorar la función de la articulación». Aunque la diferencia en grados no era elevada, «debemos tener en cuenta que la imposibilidad de extender la rodilla (poner recta la pierna durante la marcha), por pocos grados que falten, puede limitar y producir cojera que en muchos casos mejora al disminuir la inflamación asociada, causa del dolor».

Efecto antiinflamatorio

Uno de los avances más valorados por los propios pacientes es el efecto antiinflamatorio de las células mesenquimales que reducen parcial o totalmente el dolor, que es, en realidad, el motivo principal por el que el paciente acude a consulta.

Es cierto, que la artrosis de rodilla no es como tal una enfermedad inflamatoria, aunque cursa con inflamación de la cápsula que recubre la articulación (sinovitis). Es importante destacar del estudio clínico que del 50% de los pacientes que participaron padecían artrosis grado 4 (grado máximo de artrosis), es decir, presentaban grandes extensiones de la rodilla sin cartílago.

En estos casos -advierten los especialistas-, la regeneración no es un objetivo razonable. Las células madre actúan como el agua cuando regamos un terreno. Si no hay células de cartílago, cosa que ocurre en grados avanzados de la artrosis, no es esperable que se forme cartílago. De manera que, la capacidad de las células se reveló especialmente eficaz en su capacidad antiinflamatoria más que en la regenerativa. La artrosis no es solo una enfermedad del cartílago. Es un proceso degenerativo más complejo, con más estructuras implicadas, de forma que pacientes con menos artrosis en una radiografía pueden presentar más dolor que otros con mayor grado de artrosis.

El nuevo futuro para la artrosis

Como hacíamos mención al inicio del artículo, la artrosis ha ido aumentando desde 1990 y no creemos que este crecimiento vaya a interrumpirse. Hoy en día seguimos siendo una población vulnerable a padecer dicha patología por los 3 factores de riesgo asociados a ella: envejecimiento de la población, sedentarismo y obesidad. La práctica excesiva de deportes agresivos para las articulaciones es un cuarto factor de riesgo emergente que podría elevar aún más el impacto de la artrosis en las próximas décadas.

Es posible que el número de personas con discapacidad afectada por la artrosis, podría seguir aumentando. Lo que implica un impacto social y de preocupación de la salud publica. El uso de las células madre en rodilla suponen un gran avance y una respuesta presente para prevenir y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas. Gracias a las células madre las enfermedades que hoy no tienen cura podrían tener una solución “definitiva” en un futuro muy próximo. La artrosis, los problemas de consolidación del hueso y la necrosis avascular, son problemas en los cuales se está trabajando concienzudamente.

Resumen
Usos de células madre en rodilla
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Usos de células madre en rodilla
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Cada vez son más los artículos en revistas médicas que hablan de la eficacia y uso de las células madre para tratar la rodilla, de ahí que hablemos de sus beneficios.
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By | 2018-07-30T10:44:01+00:00 julio 19th, 2018|celulas madre|0 Comments
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