Traumatólogo de artrosis del pulgar o rizartrosis en Málaga

Artrosis del Pulgar 2018-05-28T12:45:15+00:00

¿Qué es la artrosis del pulgar?

La rizartrosis, artrosis trapeciometacarpiana del pulgar o artrosis de la base del pulgar es la artrosis más común que podemos encontrar en la mano. La artrosis del pulgar se presenta en 1 de cada 10 artrosis que padecemos en esta zona. Además, las mujeres que sufren de esta patología son 10 veces más numerosas que los hombres.

La rizartrosis acontece en la base del pulgar, el cartílago afectado está situado entre el primer metacarpiano del dedo pulgar y el hueso trapecio que pertenece a la fila distal de los huesos del carpo. Este cartílago, encargado de cubrir y proteger la articulación, sufre un desgaste creando una fricción entre los dos huesos que conlleva a un dolor en la base y acaba por dificultar el movimiento del dedo.

Causa
Sintomatología

Causa

La causalidad de la artrosis del pulgar puede ser, como en muchas otras artrosis, de diferentes orígenes. La más reciente de las causas es el uso excesivo y/o inadecuado de las nuevas tecnologías, más específicamente del móvil. Otras fuentes de rizartrosis son lesiones previas, como esguinces o fracturas; movimientos mal ejecutados que se repiten en el tiempo, por ejemplo utilizando grapadoras con una mala posición; también se ha encontrado una variable genética que afecta a esta enfermedad y una descompensación muscular de los flexores y extensores del pulgar. Esta última causa es muy común porque encontramos en nuestro día a día muchos movimientos que utilizan el flexor del pulgar dejando al flexor más débil en comparación con su antagonista.

Sintomatología de la rizartrosis del pulgar

El señalado como principal síntoma de la artrosis del pulgar es el dolor en el dedo, puede ser en la base del mismo o, en ocasiones, hay pacientes que presentan este síntoma en toda la extensión del pulgar. En las primeras etapas de la enfermedad el dolor se activa cuando se está realizando algún esfuerzo, por simple que sea, mientras que en etapas posteriores, este dolor se mantiene incluso cuando está descansando.

Otros síntomas son la inflamación, presentación de una deformidad, agarrotamiento del pulgar limitando la amplitud del pulgar, aumento de la articulación… Todo esto crea una situación bastante difícil para poder coger utensilios u objetos con normalidad.

Diagnóstico de la artrosis
trapeciometacarpiana del pulgar

La artrosis del pulgar presenta en un primer momento un dolor en la zona afectada que suele aparecer de manera repentina y con el tiempo se agudiza tanto la intensidad como frecuencia del mismo. Por ello, la primera prueba para el diagnóstico es un examen clínico en el que el médico se encargará de hacer una exploración física del paciente. Así se diagnosticará si existen otras enfermedades físicas que estén relacionadas, como un dedo en gatillo; se le practicará el examen Key-pinch, para determinar la fuerza que dispone en esta articulación y así saber si la rizartrosis se encuentra muy avanzada; y para completar se le deberá examinar el rango de movimiento que tiene el afectado teniendo en cuenta todas las articulaciones que pueden estar afectadas por la artrosis

Para facilitar la cirugía, se llevará a cabo también una radiografía simple del dedo pulgar  que nos ayude a determinar el tipo de rizartrosis que presenta el paciente. Esta nos hará saber qué nivel de deterioro presenta el hueso del trapecio o si la línea escafo-trapecio-trapezoidal se encuentra dañada detectando así una artrosis peritrapezoidal. Cuando el médico tiene un correcto diagnóstico

Tratamiento

Como primera opción, el doctor recetará un tratamiento conservador, es decir, recomendará el uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos conocidos como AINE, inmovilizará  con una férula el primer metacarpiano para evitar que el cartílago sea más dañado y, tras el tiempo que estime oportuno el médico, el paciente deberá empezar un proceso de rehabilitación con un profesional. Es muy importante no dejar mucho tiempo entre la inmovilización del dedo y la rehabilitación.

Cuando este primer tratamiento conservador no ha tenido éxito, o si el paciente está en un estado demasiado avanzado de la artrosis del pulgar, el traumatólogo elegirá la vía quirúrgica para solucionar el problema. La cirugía tiene varias opciones que mitigan el dolor en mayor o menor grado. Los principales tipos de intervención son:

  • Las plastias de tenosuspensión-interposición
    • Técnica de Zancolli modificada
    • Técnica de suspensión-interposición de Scheker
  • La instalación de una prótesis trapecio-metacarpiana
  • La trapeciotomía parcial de artroscopia del pulgar
  • La artrodesis trapeciometacarpiana

El Dr. Vicente de la Varga prefiere el uso de las plastias ya que, en Málaga, gira en torno al 80% la total desaparición del dolor; es una operación que, en principio, no presenta problemas comparándolo con otros tipos de cirugía y el número de casos que deben permanecer ingresados disminuye.

TÉCNICA DE SUSPENSIÓN-INTERPOSICIÓN DE SHEKER

La técnica de suspensión-interposición de Sheker se diferencia de la técnica de Zancoulli, entre otras cosas, por la utilización del palmar mayor y no del músculo abductor accesorio. La operación comienza con la extracción del hueso trapecio, luego se coge el tendón del palmar mayor, el cual está unido al segundo metacarpiano, y se inserta en el primer metacarpiano, habiendo realizado previamente dos túneles en forma T en el hueso. La intervención acaba suturando el tendón en sí mismo interponiéndose así el palmar mayor en la cavidad resultante de la extracción del trapecio.

Antes de hablar sobre conceptos técnicos y sobre cómo curar la tendinitis, debemos conocer un error común que se comete en el mundo de la medicina. Tendinosis, también conocida como tendinitis crónica, es la acumulación de pequeñas lesiones del tendón a nivel celular, y en ella no existe proceso inflamatorio, y se caracteriza por ser una lesión que no es para nada reciente y lleva instaurada un tiempo en nuestro cuerpo. Esta lesión provoca un cambio degenerativo en la estructura del tendón, haciéndolo vulnerable y con posibilidad de romperse.

Como vemos, existe una obvia diferencia entre tendinosis y tendinitis siendo esta última una reacción inflamatoria del tendón y su vaina, y las causas son golpes, infecciones, falta de entrenamiento y en definitiva,lesiones recientes. Antes de hablar sobre conceptos técnicos y sobre cómo curar la tendinitis, debemos conocer un error común que se comete en el mundo de la medicina. Tendinosis, también conocida como tendinitis crónica, es la acumulación de pequeñas lesiones del tendón a nivel celular, y en ella no existe proceso inflamatorio, y se caracteriza por ser una lesión que no es para nada reciente y lleva instaurada un tiempo en nuestro cuerpo. Esta lesión provoca un cambio degenerativo en la estructura del tendón, haciéndolo vulnerable y con posibilidad de romperse.

Como vemos, existe una obvia diferencia entre tendinosis y tendinitis siendo esta última una reacción inflamatoria del tendón y su vaina, y las causas son golpes, infecciones, falta de entrenamiento y en definitiva,lesiones recientes.

Por último, nombrar la artrodesis trapeciometacarpiana como una solución a la artrosis del pulgar en ocasiones donde el paciente sea menor de 50 años, necesite el trabajo manual en su profesión o en su día a día y no presente una artrosis escafotrapezoidea. La operación consiste en la unión de los huesos trapecio y el primer metacarpiano a través de agujas, injertos óseos u otras herramientas, por ello la solución dejará una mano incapaz de quedarse plana.

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