Traumatólogo para la Rotura de Aductores

Aductores 2018-05-29T10:47:47+00:00

Lo primero que debemos hacer antes de hablar de síntomas de la rotura de aductores u otros temas de interés, es conocer la anatomía y diferenciar los tres tipos de aductores que existen:

  • Aductor mayor. Trascurre desde el borde externo de la rama isquiopubiana y termina insertándose a lo largo de la parte medial del fémur. Sus funciones son la aducción, rotación y flexión del fémur estabilizando incluso la pelvis y columna vertebral.
  • Aductor largo. Se encuentra por delante del aductor corto y va desde el pubis hasta el borde interno del fémur. Se encarga de sintetizar la aducción y rotación lateral actuando a su vez de flexor del muslo con un punto fijo en el fémur.
  • Aductor corto. Se encuentra por delante del aductor mayor y sigue el mismo recorrido que el aductor largo. Es el encargado de aproximar el miembro inferior hacia la línea media del cuerpo, es decir, la flexión y aducción de la cadera.

Las roturas musculares y la evolución que tienen dependen del grado de la lesión en sí. Debemos definir la lesión según su grado ya que determina si es necesaria o no la cirugía. Los grados los vamos a dividir en tres:

  • Grado I. Micro rotura o elongación que afecta a unas pocas fibras musculares, con un periodo de recuperación corto.
  • Grado II. Afecta a un número considerable de fibras musculares y podemos ver la aparición de hematomas internos y/o externos. El periodo de recuperación es del doble o triple que el de una lesión de grado I.
  • Grado III: Hay una ruptura completa y la cirugía será necesaria. El tiempo de recuperación y rehabilitación depende de las técnicas utilizadas para acelerar o disminuir el tiempo requerido.
Síntomas
Diagnóstico

Síntomas de la rotura de aductores

Los síntomas variarán según el grado de rotura e inicialmente pueden producir dolor desde la zona inguinal extendiéndose a lo largo de toda la parte interna del muslo. Algunos síntomas que sentiremos son:

  • Dolor instantáneo que nos impedirá retomar la actividad. Normalmente, este síntoma lo sentiremos cuando se trate de una rotura del aductor largo.
  • Hematoma con hemorragia local y tumefacción. No necesariamente tiene que ser un síntoma que se manifieste de inmediato sino que puede aparecer con el paso de los días.
  • Imposibilidad de contraer el músculo. Puede deberse a una rotura total o grado III.
  • Existe la posibilidad de notar visualmente y al tacto un defecto en el lugar donde se ha producido la lesión acompañado de hipersensibilidad en la zona.

Podemos sufrir una serie de problemas asociados por una incorrecta rehabilitación o lesiones anteriores como por ejemplo problemas de pubalgia.

Diagnóstico de la lesión

Como en todo diagnóstico, primero se recurrirá a la exploración física con el fin de evaluar la reacción del paciente ante diferentes estímulos, movimientos y ejercicios, además de buscar deformaciones que evidencien una rotura total o lesión de tercer grado.

El problema principal al que nos enfrentamos en el diagnóstico de una rotura de aductores, es diferenciar el aductor afectado. Esto es necesario para un correcto diagnóstico y tratamiento, por lo que el Dr. Vicente de la Varga prefiere utilizar técnicas que no se basan tan solo en lo palpable o visible al ojo humano, sino que utiliza imágenes proporcionadas por las resonancias magnéticas (RM).

Las resonancias proporcionan una serie de imágenes detalladas que le permiten evaluar y asignar un grado de lesión a la patología del paciente, además de comprobar si los otros aductores han sido afectados, para posteriormente hablar con él y determinar un tratamiento acorde.

rotura del Recto anterior

Causas de la lesión

Es cierto que la mayoría de pacientes que acuden a nuestra clínica tras sufrir una rotura fibrilar, de aductores en este caso, son deportistas que practicando su actividad deportiva se han lesionado por normalmente un traumatismo, falta de calentamiento y/o un exceso de entrenamiento y esfuerzo durante la práctica del deporte.

Sin embargo, no todos los pacientes son deportistas profesionales o amateurs que se hayan lesionado realizando algún deporte, sino que por esfuerzos bruscos y otros factores también puede llegar a sufrirse una rotura de aductores, como por ejemplo:

  • Sedentarismo que debilita los aductores y provoca que las fibras puedan romperse con mayor facilidad.
  • Enfermedades metabólicas como por ejemplo la diabetes.
  • Nutrición deficiente o negativa que debilite a los aductores.
  • Mala circulación venosa que provoque una escasa llegada de oxígeno al músculo, por lo que se fatiga y acumula el ácido láctico.

Tratamiento y ejercicios

Antes de ver el tratamiento más común, vamos a explicar por qué la cirugía no suele ser la salida ante una patología como la tratada. Los aductores, salvo que el paciente no se ponga rápidamente bajo tratamiento, o hayan sufrido un fuerte traumatismo, no suelen encontrarse en el tercer grado de lesión por lo que la cirugía no es necesaria y la recuperación puede ser completa con fisioterapia, reposo y otros métodos.

En el tratamiento convencional, usaremos la crioterapia, basada en el uso de hielo con el fin de calmar la zona irritada en la que sentimos un intenso dolor. Los efectos de la crioterapia es analgésico (disminuye el dolor), antiinflamatorio (reduce la posible inflamación de la zona), vasomotor (mejorar el riego sanguíneo de la zona) y neuromotor (disminuye el espasmo muscular).

Mediante fisioterapia y con nuestros estiramientos de aductores con el fin de mejorar la elasticidad, y demás consejos para reforzar el músculo y evitar otras futuras lesiones, la lesión remitirá con el paso de los días y sanaremos por completo.

Técnicas de cirugía

Si la patología es de grado III y por lo tanto, el músculo ha sufrido un desgarro total, será necesario acudir a cirugía para reparar el aductor afectado tratando incluso el resto de aductores ya que al estar uno de ellos “fuera de servicio” se ven sometidos a una mayor presión y según el tiempo transcurrido pueden necesitar una intervención.

El Dr. Vicente de la Varga ha realizado en multitud de ocasiones operaciones para poner fin a este tipo de patologías con óptimos resultados, ya que utiliza técnicas de cirugía como la cirugía FAST o mínimamente invasiva (mínimos cortes en el cuerpo del paciente, y por lo tanto, menor pérdida de sangre, necesidad de sutura y posibles complicaciones), y otras técnicas para la recuperación del paciente en un periodo de tiempo considerablemente más corto que sin ellas, como el uso de plasma rico en plaquetas y células madre ecoguiadas, siempre con la mayor profesionalidad posible y toda la seguridad que ofrece el Dr. De la Varga.