Traumatólogo de fractura del hueso escafoides de la muñeca en Málaga

Fractura de Escafoides 2018-05-28T12:39:38+00:00

¿Qué es y qué causa una fractura del hueso escafoides?

El escafoides es uno de los pequeños huesos que se encuentran en la muñeca, y es el hueso con mayor probabilidad de una fractura en la muñeca, un 68% de las fracturas del carpo son de este hueso.

El escafoides está situado en la primera fila del carpo, justo debajo del pulgar y encima del hueso radio, en donde la muñeca realiza su flexión. Para identificar al pequeño hueso escafoides podemos cerrar el puño y levantar el pulgar, y al seguir los tendones del dedo hasta su base llegaremos al hueso escafoides.

Causa

Causa

La fractura de escafoides ocurre cuando la muñeca recibe un impacto directo, bien por un fuerte golpe con algún objeto duro, un puñetazo, pero la causa más frecuente es, sin lugar a duda, la caída. Es muy común encontrarse fracturas de escafoides en personas que estaban patinando, haciendo snowboard, jugando al futbol o practicando otro deporte. Estos al caer colocan instintivamente la palma de la mano para amortiguar el golpe, recibiendo un impacto directo en el hueso escafoides y provocando así su rotura. Por ello, los jóvenes de entre 20 y 30 años deportistas son los que más sufren esta lesión, acompañada a veces de una fractura del hueso radio también. En la población anciana, la fractura del escafoides se reduce debido a que su falta de reflejos no les deja colocar la mano a tiempo y cuando lo hacen directamente se rompen el radio por la osteoporosis

Diagnóstico

Cuando el paciente ha sufrido un golpe en el escafoides y sufre la sintomatología propia de una fractura deberá ir cuanto antes a un especialista, entonces el médico pide un estudio radiológico. Aunque lo común es el uso de dos proyecciones, nuestro traumatólogo, el Dr. Vicente de la Varga prefiere el uso de mínimo tres proyecciones, ya que hay ocasiones en las que la fractura de escafoides no es visible en solo dos radiografías. A veces, incluso se requiere el uso de una lupa para determinar el tipo de fractura con el que nos encontramos: fractura aislada, fractura desplazada o fractura asociada con luxaciones a otros huesos de la muñeca.

Es muy frecuente que al no encontrar la fractura, la mano pase a ser inmovilizada durante unos 15 días y se vuelva a hacer una radiografía pasado ese tiempo para ver si la fractura se ha hecho visible en ese tiempo.

Sintomatología de la fractura del hueso escafoides

La fractura de escafoides parte de haber recibido un golpe en la muñeca y/o en la palma de la mano. A partir de ahí el afectado puede tener diferentes síntomas como dolor, entumecimientos e inflamación que puede desembocar en el error de creer que es un esguince de muñeca. Si al coger con la mano algún objeto, el dolor es muy fuerte, hay una alta probabilidad de que sea una fractura, al igual que si el dolor no se va en un día de la zona afectada.

Aunque no siempre, a veces aparecen moratones junto con la inflamación en la base misma del pulgar. El lugar donde al presionar se suele sentir más dolor al tener una fractura de escafoides es la conocida como la tabaquera anatómica. Este lugar podemos encontrarlo si apoyamos la mano en la mesa, con la palma hacia abajo, y extendemos los dedos. La cavidad que aparece entre los dos tendones de la base del pulgar es la tabaquera anatómica.

Diagnóstico

Tratamiento de la fractura del hueso escafoides

Como ya se ha explicado anteriormente, es muy frecuente tener radiografías en las que no se visualiza la fractura de escafoides pero aun así se realiza una enyesadura que puede ir desde el codo hasta la punta del dedo gordo de la mano. Esta inmovilización se realiza por varios motivos:

  • La dificultad a la hora de encontrar una fractura en el escafoides hace que no se pueda descartar la fractura aun sin verla.
  • Este hueso linda con 5 huesos más de la muñeca por lo que si se tiene una fractura el hueso va a sufrir mucho y puede acabar afectando a los otros huesos.
  • La parte distal del hueso (la más cercana al pulgar) tiene una buena irrigación, pero la proximal (cercana al radio) tiene un deficiente riego sanguíneo a la zona por lo que una fractura puede llegar a producir en la zona una necrosis avascular (muerte de las células del hueso por falta de riego sanguíneo).

Si se puede visualizar desde un primer momento la fractura, el tratamiento varía en función del lugar y gravedad de la lesión.

Una fractura en el polo distal, por lo general, no requiere más que una enyesadura como se ha explicado, debido al buen riego de sangre de esa zona. Se deberán tomar radiografías periódicamente para ir evaluando el desarrollo del tratamiento. También se pueden utilizar otros estudios de imagen como el TAC.

En cambio, en una fractura del escafoides en el polo proximal, el traumatólogo enyesará desde el dedo hasta por encima del hombro o puede tomar la decisión de llevar a cabo un tratamiento quirúrgico.

Cuando el tratamiento es quirúrgico se utilizan tornillos o alambres para unir el hueso fracturado. Los tratamientos pueden variar desde una pequeña incisión para insertar un tornillo de un centímetro a injertos de huesos que ayuden a reafirmar el escafoide.

En el caso del injerto de hueso, a veces ocurre que es necesario aplicar un riego extra de sangre debido a las características de esa zona del hueso. Entonces se lleva a cabo lo que se conoce como injerto vascularizado, en el cual el hueso injertado lleva un riego de sangre para evitar la no-unión. También se evita con este método, siempre que se haga una pronta intervención, la necrosis avascular. Estos dos problemas pueden desembocar en una artritis de muñeca a una edad muy temprana.

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