Traumatólogo para la tendinitis de Tobillo en Málaga

Peroneos 2018-05-29T09:01:10+00:00

Cuando nos referimos a tendinitis de tobillo, hablamos en términos técnicos de una tendinitis peroneal, y es importante aclarar esto ya que al referirnos al tobillo la gran mayoría pensará en el tendón de Aquiles, tendón que no trataremos en esta ocasión ya que no es el afectado.

Una vez aclarado lo anterior, podemos pasar a explicar con más detalle el caso. Los tendones peroneos podemos encontrarlos en la cara lateral y externa del tobillo, y se les nombra en plural porque se dividen en dos, uno que pertenece al músculo peroneo largo y otro que pertenece al peroneo corto.

La función de ambos tendones es ayudar y colaborar en el movimiento del tobillo de forma vertical y lateral, realizando a su vez una estabilidad lateral del tobillo cuando realizamos algún tipo de actividad que implica un movimiento de lado a lado. Por malformaciones, anteriores lesiones, o malas técnicas a la hora de realizar ciertas actividades podemos hacer que los tendones trabajen en exceso provocando una inflamación de los mismos

Síntomas
Diagnóstico

Síntomas de la tendinitis de Tobillo.

Es importante conocer lo que nos provoca una lesión como esta, ya que como en otros casos, debemos siempre tener claro y en mente que si no es tratada lo más rápido posible podemos llegar a sufrir la rotura del tendón afectado.

La tendinitis de tobillo nos provocará:

  • Dolor en la zona posterior y lateral del tobillo.
  • Dolor al realizar actividades deportivas, maximizándose este al correr o saltar.
  • Dolor al girar el tobillo.
  • Inestabilidad.
  • Inflamación sobre la zona.
  • Subluxación de los tendones peroneos.

En base al último punto tratado, debemos tener en cuenta que si hemos sufrido esguinces de tobillo en el pasado, la posibilidad de tener tendinitis peroneal se incrementa. Esto es debido que cuando los ligamentos se rompen o estiran y no proporcionan la estabilidad necesaria, son los tendones laterales los que trabajan con mayor intensidad provocando un desgaste y arriesgando su propia integridad

Diagnóstico de la lesión

El Dr. Vicente de la varga, comenzará el diagnóstico con la examinación física para valorar el rango de movilidad, la estabilidad de los ligamentos y tendones incluyendo la fuerza del tobillo. Normalmente, cuando sus pacientes sienten molestia, dolor o sensibilidad a la palpación del maléolo externo del tobillo, donde los tendones sufren el roce, ya puede sospechar una tendinitis peroneal.

Para confirmar la lesión pedirá al paciente que realice una flexión plantar contra el suelo, la pared o cualquier resistencia, de forma que si no puede ejecutar el movimiento por el dolor provocado por el mismo, establecerá una tendinitis de tobillo.

Como medida preventiva, realizará pruebas diagnósticas por imagen con el fin de conocer la amplitud y gravedad de la situación. Mediante la ecografía y/o resonancia magnética puede comprobar la tendinitis, pero se realizan principalmente para descartar una rotura de los tendones, ya que los síntomas son prácticamente iguales aunque la gravedad es considerablemente superior.

Tratamiento y ejercicios

Lo primero que realizaremos será reducir el dolor e inflamación de nuestros pacientes mediante fisioterapia y técnicas como ultrasonido, iontoforesis, ondas de choque, vendajes neuromusculares, estimulación eléctrica, etc.

La terapia de hielo y aplicación de cremas antiinflamatorias durante los masajes pueden llegar a ser especialmente útiles para reducir la inflamación del tendón ya que los tendones son superficiales y responden con eficacia a dichos masajes.

Normalmente, el tratamiento inicial suele ser eficaz en gran parte de las ocasiones, pero en caso de no serlo, se acudirá al tratamiento quirúrgico. Lejos de ser peligroso o algo de lo que debamos preocuparnos, esta operación consistirá en desbridar por artroscopia la vaina del tendón. ¿Qué es el desbridamiento? Es simplemente eliminar el tejido muerto, dañado o afectado para que el tejido sane de forma adecuada, pero para darles aún más seguridad a nuestros pacientes, realizaremos esta operación con técnicas mínimamente invasivas para hacer nulo cualquier tipo de “riesgo”.

Como algo esencial, trataremos el factor causante, es decir, si la lesión ha sido provocada por la biomecánica de la pisada, se estudiará el calzado y la técnica de carrera. Una forma de solventar este factor, normalmente se reduce en una plantilla personalizada que se adapte al pie de nuestro paciente, de forma que se puedan evitar otras futuras lesiones.

El paciente no debe realizar actividades físicas durante la recuperación, sino reposar y recibir los masajes que nosotros mismos aplicaremos, ya que un intento de auto-masajes sin nociones sobre ello puede empeorar la situación.

Recomendaciones

Por último, recomendaremos algunos ejercicios para fortalecer los peroneos y evitar futuras tendinitis:

  • Levantamiento de pantorrillas. De pie con ambos pies separados al ancho de los hombros, nos levantaremos de puntillas y mantendremos la postura durante 1 segundo, bajando lentamente y repitiendo el ejercicio. Como añadido, podemos utilizar una barrar de pesas sobre los hombros.
  • Levantamiento de pantorrillas en ángulo. Este ejercicio requiere de dos pesas que colocaremos en el suelo separadas al ancho de los hombros. Deberemos poner la punta de los pies sobre pesas con los dedos gordos y talones colgando sobre los bordes de ellas. Nos levantaremos sobre la punta y bajaremos los talones hasta rozar el suelo, repitiendo el ejercicio con tranquilidad.
  • Eversión del tobillo. Con una banda elástica, asegurando el extremo de la banda a un soporte fijo, sujetaremos el otro extremo a nuestro pie y sentados en el suelo con la pierna recta debemos tener la banda tensa. Sin doblar la pierna, giraremos la planta del pie hacia afuera a la derecha (si es el pie derecho). Mantendremos la posición, relajaremos y destensaremos para repetir posteriormente.

Te aconsejamos como siempre, realizar todo ejercicio con tranquilidad sin excederte, y acudir a nosotros de forma directa con el único fin de evitar males mayores, como puede serlo una rotura del tendón.