Traumatólogo de osteocondritis del astrágalo en Málaga

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Osteocondritis de Astrágalo 2018-05-28T12:09:29+00:00

¿Qué es la osteocondritis del astrágalo?

La osteocondritis del astrágalo u osteocondritis del tobillo son lesiones producidas en el hueso astrágalo o talus. El astrágalo es uno de los 7 tarsos que forma el pie humano y se encuentra en la parte inferior del tobillo. Es el hueso de unión entre la pierna y el pie y se encuentra unido a los maléolos tibial y peroneo y a la carilla articular.

La lesión osteocondral del tobillo es una lesión que se produce en el cartílago que se encuentra por delante de la articulación y que acaba afectando al hueso astrágalo, aunque también puede darse en el maléolo tibial.  Los vasos sanguíneos no transportan un gran flujo de sangre hacia el hueso astrágalo, ello conlleva a que una posible cicatrización del mismo sea normalmente algo complicado de conseguir.

Causa
Diagnóstico

Causa

La principal causa de la osteocondritis del astrágalo es un golpe, traumatismo del tobillo, esguince (en este se puede producir un impacto que acabe desarrollando osteocondritis) u otro tipo de lesión que acabe produciendo algún tipo de impacto, repetitivo o no, en el hueso astrágalo.

Al ocurrir esto, se suele separar parte del cartílago que va a parar a la articulación creando así serios problemas en el tobillo que pueden acabar desarrollando una artrosis que se una a la osteocondritis ya producida. La ya mencionada falta de riego sanguíneo hacia ese lugar consigue que la osteocondritis se desarrolle con facilidad sin que practicamente exista un impedimento natural que la limite.

Diagnóstico de la osteocondritis del astrágalo

Lo primero que el médico hará será comprobar su historial clínico para conocer si hay lesiones previas que ayuden a conocer el estado actual de su tobillo, así también le hará una entrevista para saber que puede haberle ocurrido como impactos previos o repetitivos. Después pasará a un examen físico donde al realizarle la dorsiflexión y la flexión plantar comprobará su falta de movilidad y la zona donde el dolor se acentúa.

Pero para diagnosticar completamente esta lesión, actualmente se hace necesaria la ayuda de estudios de imagen que nos revelen que existe una lesión osteocondral del astrágalo. El más común de los estudios de imagen es la radiografía o rayos X, en ella es posible encontrar la osteocondritis pero suele haber dificultad a la hora de confirmarlo por lo que se procede a estudios complementarios como las resonancias magnéticas y las tomografías computarizadas. Con estos estudios es más que suficiente para poder diagnosticar este tipo de lesión.

Sintomatología

En una osteocondritis del astrágalo, el primer síntoma suele coincidir con el dolor y el hematoma del impacto recibido, aunque en ciertas ocasiones ocurre por diversos traumatismos repetidos y eso suele disimular los síntomas de la lesión. En cualquier caso debe existir un dolor que persista con el tiempo, se acompaña de una inflamación de la articulación del tobillo que a su vez conlleva una falta de movilidad e incluso un bloqueo total del mismo.

En ocasiones la inflamación no es excesiva y ello consigue que el pie pueda moverse pero hay una falta de estabilidad normal en el mismo, ello suele conseguir que ocurran otro tipo de lesiones si no se prevé lo suficiente como por ejemplo el esguince de tobillo.

El método que se solía seguir era el RICE (Reposo, Hielo, Compresión y Elevación) aunque actualmente ha quedado algo obsoleto. Aun así, si el tratamiento no reduce el dolor en meses, podemos hablar que exista una importante lesión osteocondral del astrágalo, y si esta viene acompañada del bloqueo también habrá que barajar la posibilidad de que un trozo del cartílago haya quedado atrapado en la articulación.

Tratamiento de la osteocondritis del astrágalo

Cuando la osteocondritis del astrágalo no está avanzada no es necesaria una intervención quirúrgica, en cambio, se opta por un tratamiento conservador donde se buscará ayudar a el cuerpo en la reparación de la lesión.

En el tratamiento conservador, se lleva a cabo una inmovilización del tobillo para aliviar la tensión de la pierna, cuando esto termina se procede a un tratamiento de fisioterapia para ayudar a recuperar la movilidad que se había perdido y la fuerza que la inmovilización haya quitado. Esta rehabilitación se puede apoyar con tratamientos de infrarrojos y magnetoterapia para ayudar entre otras cosas a mejorar el deficiente flujo sanguíneo que tenemos en el astrágalo. El paciente pasará por esto durante un mes, aunque existe una mayor probabilidad de que no surja efecto, hay un buen porcentaje de personas que sólo necesitan el tratamiento conservador para la sanación de su lesión y así no pasar por tratamientos más invasivos o intensos como la cirugía. Antes de la cirugía, aunque en un menor número, se prueba con un tratamiento de infiltraciones en la articulación que inyectan factores de crecimiento plaquetar, o también pueden ser infiltraciones de ácido hialurónico.

Cuando todo esto no ha surtido el efecto necesario, el Dr. Vicente de la Varga recomienda la cirugía. Este tipo de operaciones suelen tener un resultado excelente en 7 de cada 10 intervenciones.

Aunque siempre va a depender de las peculiaridades que presente cada lesión del astrágalo, normalmente no se realiza una cirugía abierta, es decir, no se abre la piel. En la mayoría de ocasiones se realiza por artroscopia, se realizan unas pequeñas incisiones en las que se introduce una cámara y los utensilios para la operación. Así, la cicatriz es menor dejando la piel estéticamente mejor y la recuperación es más exitosa.

La intervención primero debe limpiar la parte afectada de las posibles infecciones y cartílago muerto, después se crean unos agujeros en el talus para ayudar con la recuperación. A partir de ahí, hay varias opciones de actuación que varía según el tipo de lesión que nos encontremos. Una de las más comunes es la llamada mosaicoplastia. En ella, el doctor llevará a cabo un trasplante de cartílago y hueso de la rodilla (de una zona donde la estabilidad de la misma no se vea comprometida) para colocarlo en el astrágalo.