ROTURAS MENISCALES

Rotura de menisco 2018-05-28T08:41:19+00:00

¿Qué son los meniscos?

Los meniscos son unas estructuras fibrocartilaginosas, semiblandas, que se sitúan entre el fémur y la tibia, y su función es mejorar el encaje entre ambos huesos favoreciendo la estabilidad articular y amortiguar la carga que soporta del cartílago articular.

Hay dos meniscos en cada rodilla, uno en su cara interna (menisco interno), y otro en la cara externa (menisco externo). Su forma de semiluna y su perfil similar a un peralte, a una cuña, favorece el perfecto encaje entre el cóndilo femoral curvado y el platillo tibial plano, permitiendo así distribuir de una forma más uniforme la transmisión del peso del fémur a la tibia.

En el menisco se diferencian tres porciones: el cuerno anterior, que se continúa con el cuerpo, para finalizar en el cuerno posterior. La mayoría de las roturas meniscales se producen en el menisco interno, sobre todo en su cuerno posterior, pues es la zona más susceptible de pinzarse entre el fémur y la tibia con la rodilla en flexión.

En el menisco se diferencian tres zonas en función del aporte sanguíneo que reciben:

  • La zona vascular (zona roja), de 3 a 5 mm de espesor es la más exterior, cercana a la cápsula articular, y es la que recibe aporte sanguíneo y tiene terminaciones nerviosas. Las roturas en esta zona son muy dolorosas, pero son las que mejor responden a la sutura meniscal, permitiendo conservar la totalidad del menisco.
  • La zona intermedia, de 3-4 mm de espesor recibe escaso aporte sanguíneo. Tiene pocas posibilidades de cicatrizar si se sutura, sin embargo, si estimulamos su regeneración con terapias biológicas se consiguen tasas de cicatrización similares a las de la zona roja.
  • La zona avascular (zona blanca) corresponde al resto del menisco, el borde libre que se va progresivamente adelgazando, carece de irrigación sanguínea y de terminaciones nerviosas, y no tiene capacidad para cicatrizar. Las roturas es esta zona hay que resecarlas
¿Cómo se rompe?
¿Cómo se diagnostica?

¿Cómo se rompen los meniscos?

Hay dos tipos de mecanismos lesivos bien diferenciados:

  • Los pacientes jóvenes describen la lesión como una torsión brusca en un lance deportivo (ej. al iniciar un dribling), en la cual la rodilla gira rápidamente mientras que el pie queda fijo en el suelo, rotando el fémur sobre una tibia estática, pinzando al menisco entre ambos. En este caso, se produciría una lesión meniscal aislada. Suele ser una lesión que se la origina el jugador solo, sin en concurso de un oponente. Son roturas sobre un menisco sano, flexible y elástico, producidas por un mecanismo violento. Suelen ser roturas amplias pero limpias, afectando a la inserción del menisco en las paredes laterales. Estos factores condicionan que con frecuencia sea posible reconstruirlos y suturarlos, preservándose la mayor parte del menisco.
  • En pacientes de mediana edad las roturas son sobre meniscos degenerados, más rígidos y duros. Suelen romperse poco a poco por traumatismos repetidos o en relación con una incipiente artrosis de rodilla. Son roturas más complejas que suelen afectar al borde libre por lo que son difícilmente reparables. En la mayoría de los casos el tratamiento consiste en eliminar los restos del menisco roto, regularizando la porción restante.

¿Cómo se diagnostica una rotura de menisco?

La sintomatología típica es dolor en la cara interna (más frecuente) o externa de la rodilla, que puede irradiarse hacia la cara posterior. Este dolor, aumenta con la actividad, sobre todo en flexión de rodilla, al acuclillarse, y se alivia en reposo o al extender la rodilla. Es frecuente la aparición de derrame dentro de la articulación, y ocasionalmente se puede bloquear la movilidad de la rodilla porque el menisco roto se interponga a modo de tope entre el fémur y la tibia.

En la mayoría de las lesiones de menisco, un antecedente traumático con una sintomatología compatible, junto a una cuidadosa exploración clínica realizando maniobras de provocación del dolor suele ser suficientes para orientarnos.

Actualmente, la Resonancia Magnética es la herramienta de elección para confirmar el diagnóstico y evaluar posibles lesiones asociadas.

Tipos de tratamientos quirúrgicos de una rotura meniscal

  • Meniscectomía parcial

La meniscectomía parcial artroscópica consiste en la resección de la parte de menisco dañada preservando la mayor parte del menisco, y produce escasa morbilidad y retorno precoz a la actividad deportiva. Pueden esperarse resultados excelentes o buenos en 80% a 95% de pacientes.

El postoperatorio tras este procedimiento suele durar entre 4 y 6 semanas. Durante la primera semana, suele ser necesario el uso de muletas, caminándose con normalidad a la segunda semana. La vuelta a la actividad deportiva de competición se autoriza a los dos meses de la cirugía.

  • Implantes e injertos meniscales

Los implantes meniscales son sustitutos artificiales de los meniscos, naturales (colágeno) o sintéticos (poliuretano), que se emplean para ocupar el espacio que queda tras extirpar una porción de menisco roto. Su objetivo es evitar, sobre todo en pacientes jóvenes,  la aparición de un síndrome postmeniscectomía y una artrosis precoz. Sobre este menisco artificial, que es realmente una matriz inerte, deben crecer células que conviertan este tejido artificial en un tejido vivo, para que pueda mantenerse en el tiempo.

Para que pueden ser utilizados requieren unas condiciones determinadas, como que debe quedar menisco sano a ambos lados del injerto para poder suturarlo y que quede estable. En CAMDE impregnamos el injerto meniscal en células madre mesenquimales que se convertirán en células fibrocartilaginosas, aumentando las posibilidades de supervivencia del injerto.

  • Trasplantes de menisco

Los trasplantes de menisco se realizan con injertos liofilizados o congelados de meniscos completos procedentes de cadáver. Su uso es similar al expuesto en los implantes meniscales pero en los casos en los que se ha extirpado la mayor parte del menisco original. Se emplean para evitar la aparición precoz de una artrosis de rodilla, sobre todo en pacientes jóvenes.

Sutura y reparación meniscal

Sutura y reparación meniscal

El éxito de la reparación meniscal depende de tres factores: un suministro vascular adecuado en la zona a suturar, de la estabilidad general de la rodilla, y la edad del paciente.

Clásicamente se reservaba la sutura meniscal para las roturas limpias en la zona roja del menisco. Sin embargo, en nuestro centro realizamos de forma sistemática sutura en las roturas meniscales situada en la zona intermedia. Complementando la sutura meniscal con un protocolo de infiltraciones ecoguiadas de factores de crecimiento en el menisco y en el muro meniscal conseguimos tasas de cicatrizaciones similares a las obtenidos en suturas sobre roturas en la zona roja.

Son factores de peor pronóstico para la cicatrización de una sutura meniscal si la rotura es compleja, con gran desestructuración del menisco o si aparece en una rodilla con rotura crónica de los ligamentos cruzados o con gran atrofia muscular que originen una importante inestabilidad de la rodilla.

Las reparaciones meniscales tienen una proporción de éxito del 90% cuando se asocian con la reconstrucción de LCA. En contraste, la proporción de éxito es 30-40% en las rodillas inestables.

En pacientes jóvenes intentamos siempre la reparación meniscal. En pacientes de mayor edad y con una actividad física menos demandante preferimos realizar la meniscectomía limitada. Aunque se han mostrado que los pacientes de más edad mejoran tan bien como los pacientes más jóvenes en desgarros seleccionados, hay una proporción de complicaciones más altas y el beneficio a largo plazo de conservar el menisco es menor en este tipo de población, pues no tendrán tantas posibilidades de desarrollar una artrosis.

Las técnicas de reparación meniscal artroscópica se realizan mediante suturas y dispositivos biodegradables. La tasa de complicación para la reparación del menisco es aproximadamente del 15%, siendo ligeramente más alto para el medial que para las reparaciones del menisco externo.

Sutura meniscal

El proceso es similar al expuesto para las meniscectomías parciales. La diferencia es que se alargan los tiempos, pues debemos defender la sutura meniscal hasta que el menisco cure. Durante las tres primeras semanas, se mantendrá la marcha con muletas sin apoyar el pie en el suelo y se limitará la flexión de la rodilla a 90º, evitando la flexión máxima. En estas semanas, realizaremos la potenciación muscular y los ejercicios de propiocepción sin carga. Semanalmente realizaremos infiltraciones ecoguiadas de factores de crecimiento en el menisco suturado para aumentar las probabilidades de curación.

A partir de la tercera semana, comenzaremos con la carga parcial durante una semana más para dejar las muletas a las 6 semanas, momento en el que tendremos que haber recuperado la movilidad articular completa. El retorno a la actividad deportiva y la competición se producirá a los 3 meses de la sutura meniscal.

¿Cómo es la recuperación de una cirugía de menisco?

La recuperación de una cirugía meniscal, al ser una cirugía artroscópica mínimamente invasiva es muy rápida, aunque su duración depende de la técnica quirúrgica empleada:

Meniscectomía parcial:

En el caso que el menisco no sea recuperable y optemos por eliminar la porción de menisco dañada, el periodo de recuperación es de 3 semanas para una vida normal y 6 semanas para la vuelta a la actividad deportiva intensa.

La cirugía suele ser como hospital de día. El paciente es dado de alta a las pocas horas de la intervención. Durante las primeras 48h deberá caminar con muletas con apoyo parcial y aplicar medidas para la reducción de la inflamación. Al tercer día, comenzará la fisioterapia encaminada a recuperar el tono muscular y la movilidad completa, que se debe conseguir al final de la primera semana de fisioterapia, momento en el que dejaremos de usar las muletas.

Durante la segunda semana, nos centraremos en bicicleta y potenciación muscular, para la tercera semana continuar con elíptica, marcha rápida y finalizaremos de recuperar el tono muscular.

Es el momento del alta para los pacientes no deportistas y el inicio de comenzar los entrenamientos específicos para cada deporte en el caso de los deportistas de cualquier nivel, con la idea de retomar a la competición en 6 a 8 semanas.

Sutura meniscal
rotura de menisco