TRAUMATÓLOGO PARA ROTURA DEL LIGAMENTO CRUZADO POSTERIOR O ROTURA LCP EN MÁLAGA

///Rotura LCP o Ligamento Cruzado Posterior
Rotura LCP o Ligamento Cruzado Posterior 2018-05-28T08:55:35+00:00

En CAMDE, el doctor Vicente de la Varga, traumatólogo especialista en rotura de ligamento cruzado posterior en Málaga, atiende este tipo de lesión cuya frecuencia resulta ser muy inferior en comparación con su contraparte más vulnerable de la rodilla, el ligamento cruzado anterior.

Qué es y cómo funciona el ligamento cruzado posterior

El ligamento cruzado posterior (LCP) forma junto con el ligamento cruzado anterior (LCA) el sostén o eje inicial de la rodilla, conectan el fémur con la tibia, siendo principalmente responsables de la estabilidad rotatoria de la articulación de la rodilla. La denominación de ligamento cruzado viene dada por la disposición anatómica en X que poseen, ya que forman una “X” en el centro de la rodilla.

El ligamento cruzado posterior es el ligamento más fuerte de la rodilla, manteniendo los huesos de las piernas en su lugar y permitiendo la movilidad de la rodilla hacia delante y hacia atrás.

Causas
Sintomatología

Causas de la rotura LCP

La lesión del ligamento cruzado posterior se produce cuando el mismo se estira o se rompe. La ruptura parcial indica que sólo se ha lesionado o roto una parte del ligamento, sin embargo, una ruptura completa implica que el mismo se ha desgarrado en dos pedazos.

Como se ha indicado, una lesión de este tipo es poco frecuente, por lo que para que la misma se produzca es necesario que se haya empleado una gran fuerza sobre la rodilla. Alguna de las causas son: sufrir un golpe muy fuerte en la parte frontal de la rodilla, flexionar la rodilla demasiado hacia atrás  (hiperflexión), caerse con gran fuerza sobre la rodilla doblada, dislocarse la rodilla, etc.

De esta forma, las lesiones de rotura LCP tienen su origen fundamentalmente en los accidentes de tráfico y en los deportes de contacto. En el caso de los siniestros en los que se vea implicado un coche, la rodilla del conductor al estar flexionada y golpearse fuertemente contra el tablero del coche, presiona la tibia justo debajo de la rodilla, haciendo que el LCP se desgarre. Por su parte, en deportes como el fútbol o rugby existe una mayor probabilidad de sufrir este tipo de lesión cuando el jugador cae sobre la rodilla flexionada.

Sintomatología de la rotura LCP

Cuando se produce la rotura del ligamento cruzado posterior, el primer síntoma es un dolor intenso que impide el apoyo del pie en el suelo. Es frecuente que también se sienta un chasquido en el momento en que se rompe, para luego ir acompañado de inestabilidad y debilidad cuando se intenta caminar, como si se fuera a desplomar. También se produce hinchazón y derrame interno (hematrosis).

Tratamiento indicado para la rotura del ligamento cruzado posterior

Durante las dos primeras semanas se recomienda realizar un tratamiento inicial que consiste en inmovilizar la rodilla, aplicar frío en la inflamación, la administración de analgésicos y en su caso, realizar una punción para eliminar el derrame.

Una vez determinado el grado de la lesión,  el traumatólogo para la rotura LCP de nuestro centro en Málaga decidirá si aplicará un tratamiento conservador o quirúrgico.

Tratamiento conservador de la rotura LCP

Al tener el ligamento cruzado posterior capacidad autoreparadora, la curación de la lesión puede producirse con un reposo de un mes a mes y medio junto con una rehabilitación intensa que permite recuperar la funcionalidad de la rodilla.

En casa se recomienda descansar y evitar poner peso sobre la misma, ayudándose de muletas para caminar, aplicar hielo sobre la rodilla por 20 minutos de 3 a 4 veces al día, envolver la rodilla con un vendaje elástico y elevar la pierna levantándola sobre el nivel del corazón.

Tratamiento quirúrgico

Tratamiento quirúrgico

En caso de que el traumatólogo especialista en rotura LCP en Málaga haya determinado la necesidad de realizar una intervención quirúrgica, con carácter general se realiza por el procedimiento de la artroscopia, que es una técnica de cirugía mínimamente invasiva.

El objetivo es sustituir el ligamento cruzado posterior roto por uno nuevo, el cual con carácter general procede del propio paciente (autoinjerto en que se utiliza un tendón).

La operación se realiza bajo anestesia general o regional (se tendrán que realizar pruebas de pre anestesia de forma anterior a la intervención) y su duración suele comprender entre los 30 minutos y la hora y media dependiendo de la gravedad de la lesión. Se requieren normalmente 2 días de hospitalización.

Rehabilitación tras la intervención

Tras la intervención, el paciente deberá caminar con muletas entre 4 y 6 semanas evitando cargar el peso sobre la rodilla operada. Aunque es cierto que comenzar a caminar cuanto antes ayuda en la recuperación, sí que debe hacerse sin forzar excesivamente la articulación con exceso de peso o una flexión exagerada.

La recuperación vendrá acompañada de ejercicios de rehabilitación que eviten la atrofia muscular y potencien la movilidad.