Dolor de rodilla al levantarse de una silla: ¿por qué ocurre?
El dolor de rodilla al levantarse de una silla es un síntoma relativamente frecuente que puede aparecer después de permanecer sentado durante unos minutos o tras periodos prolongados de reposo.
Algunas personas describen una sensación de rigidez inicial que desaparece después de caminar unos pasos. Otras experimentan un dolor localizado alrededor de la rótula o en la zona interna de la articulación que se reproduce prácticamente cada vez que se ponen de pie.
Aunque este síntoma puede aparecer como consecuencia de una sobrecarga puntual, cuando se repite frecuentemente puede estar relacionado con diferentes alteraciones de la rodilla.
Conocer dónde se localiza el dolor y cómo evoluciona después de comenzar a caminar puede aportar información importante sobre su posible origen.
¿Por qué puede doler la rodilla al levantarse?
Levantarse desde una posición sentada exige realizar una transición desde una flexión importante de la rodilla hasta prácticamente su extensión completa.
Durante este movimiento, el cuádriceps genera fuerza para elevar el cuerpo y aumenta la carga soportada por diferentes estructuras articulares.
Cuanto más baja sea la silla, mayor suele ser la flexión inicial y mayor puede ser también la exigencia mecánica.
Por ello, determinadas patologías pueden manifestarse con dolor de rodilla al levantarse de una silla, aunque posteriormente el paciente pueda caminar con relativa normalidad.
Artrosis de rodilla y dolor después de estar sentado
Una de las posibles causas es la artrosis.
En estos pacientes es característica la aparición de cierta rigidez después de permanecer un tiempo en reposo.
La persona puede estar sentada durante un periodo prolongado y notar dolor o dificultad durante los primeros movimientos al ponerse nuevamente de pie.
Después de caminar durante unos minutos, la sensación puede disminuir.
Además pueden existir otros síntomas como pérdida de movilidad, inflamación ocasional, molestias durante actividades que requieren mayor carga y dificultad progresiva para realizar determinadas actividades cotidianas.
Dolor femoropatelar
El síndrome de dolor femoropatelar también puede producir molestias al levantarse.
Habitualmente el dolor aparece alrededor o detrás de la rótula.
Permanecer durante mucho tiempo sentado mantiene la rodilla flexionada y puede incrementar las molestias en determinadas personas. Por esta razón, algunos pacientes experimentan dolor después de estar sentados en el cine, conduciendo durante un viaje largo o trabajando varias horas frente al ordenador.
Al ponerse de pie, la carga sobre la articulación aumenta y el dolor puede hacerse más evidente.
Condropatía rotuliana
Las alteraciones del cartílago situado detrás de la rótula también pueden relacionarse con este tipo de síntomas.
Durante la flexión de la rodilla aumenta el contacto entre la rótula y el fémur. Cuando existen alteraciones en estas superficies articulares, determinadas posiciones o movimientos pueden provocar molestias.
Además del dolor al levantarse de una silla, puede existir dolor al realizar sentadillas, utilizar escaleras o mantener las rodillas flexionadas durante mucho tiempo.
En ocasiones también aparecen crujidos o sensación de roce durante el movimiento.
Lesiones de menisco
Los meniscos ayudan a distribuir las cargas dentro de la articulación y participan en su estabilidad.
Una lesión meniscal puede provocar dolor en determinadas posiciones de flexión o durante movimientos de giro.
Cuando existe una lesión, levantarse desde una silla baja puede reproducir las molestias.
El dolor suele localizarse en la línea articular interna o externa dependiendo del menisco afectado y puede acompañarse de sensación de bloqueo, chasquidos o dificultad para realizar una flexión completa.
¿Por qué duele especialmente después de estar mucho tiempo sentado?
Este patrón resulta especialmente interesante desde el punto de vista diagnóstico.
Algunas personas no presentan demasiado dolor mientras están sentadas, pero cuando intentan levantarse sienten que necesitan unos segundos para conseguir mover la rodilla con normalidad.
La rigidez después del reposo puede aparecer en diferentes patologías articulares.
La duración de esta sensación, su frecuencia y la presencia de otros síntomas permiten orientar el diagnóstico.
Si después de dar unos pasos la articulación recupera progresivamente movilidad, conviene explicar este comportamiento al especialista durante la consulta.
¿Influye la altura de la silla?
Sí.
Levantarse desde una silla muy baja requiere una mayor flexión de rodilla y una mayor participación de la musculatura extensora.
Por ello, una persona puede levantarse relativamente bien desde una silla alta pero experimentar molestias importantes desde un sofá bajo, el asiento del coche o determinadas butacas.
Este dato también puede ayudar a identificar qué movimientos están aumentando la carga sobre las estructuras dolorosas.
Dolor acompañado de crujidos
Los crujidos de rodilla son muy frecuentes.
Su presencia aislada no significa necesariamente que exista una lesión.
Sin embargo, cuando los ruidos articulares aparecen junto con dolor recurrente, inflamación, bloqueo o pérdida de movilidad puede ser recomendable estudiar el estado de la articulación.
Especialmente importante es diferenciar un simple ruido articular de un verdadero bloqueo que impida extender o flexionar correctamente la rodilla.
¿Cómo se determina la causa del dolor?
La valoración comienza analizando las características de los síntomas.
Es importante conocer dónde aparece exactamente el dolor, cuánto tiempo lleva presente, si existe rigidez, qué actividades lo desencadenan y si previamente se produjo algún traumatismo.
Posteriormente se realiza una exploración de la articulación para valorar movilidad, estabilidad, fuerza y diferentes estructuras anatómicas.
Cuando está indicado pueden solicitarse pruebas de imagen.
Las radiografías permiten estudiar la estructura ósea y determinados cambios degenerativos, mientras que la resonancia magnética puede resultar útil para analizar meniscos, cartílago, ligamentos y otras estructuras.
Tratamiento
El tratamiento debe dirigirse a la causa y no únicamente al síntoma.
Dependiendo del diagnóstico, la edad, el nivel de actividad y el grado de afectación pueden utilizarse diferentes estrategias terapéuticas.
En algunos pacientes puede ser suficiente modificar temporalmente determinadas cargas y establecer ejercicios específicos destinados a mejorar fuerza y movilidad.
En otros casos pueden estar indicados tratamientos farmacológicos, infiltraciones u otros procedimientos.
Cuando existe una lesión estructural avanzada que limita significativamente la calidad de vida y no responde al tratamiento conservador, puede estudiarse la indicación de tratamiento quirúrgico.
¿Cuándo consultar con un traumatólogo?
Si el dolor de rodilla al levantarse de una silla aparece de manera puntual y desaparece rápidamente puede estar relacionado con una sobrecarga temporal.
Sin embargo, debería estudiarse cuando se reproduce prácticamente todos los días, aumenta progresivamente o empieza a dificultar actividades habituales.
La aparición de inflamación persistente, bloqueo, inestabilidad, pérdida significativa de movilidad o incapacidad para apoyar correctamente son también motivos para realizar una valoración especializada.
Identificar el origen del dolor permite actuar sobre la causa y establecer un tratamiento adaptado a cada paciente.
En CAMDE, el estudio especializado de las patologías de rodilla permite valorar las diferentes estructuras de la articulación y seleccionar las opciones terapéuticas más adecuadas para cada caso.



