Todos hemos vivido en algún momento de nuestra vida el sufrido dolor de agujetas. A menudo las molestias de las agujetas puede haber sido confundida por una lesión o con el principio de ella. Sin embargo, esto no es cierto. Las agujetas, es un dolor molesto que se localiza en los músculos después  de haber finalizado una actividad física, actuado como mecanismo de defensa. En el artículo de hoy, descubrimos el secreto de esta lesión muscular y cómo prevenirlas.

Qué son las agujetas

Nuestro organismo desencadena un sistema de protección cuando identifica la realización de una actividad física, un ejercicio o una sobrecarga muscular que va más allá de lo común, es decir de lo que le hemos acostumbrado. Las agujetas junto con la fatiga o el agotamiento son la forma que tiene nuestro cuerpo de alertarnos de que los días anteriores hemos estado por encima de nuestro ritmo.

Para hacernos una idea más real de que ocurre cuando sentimos las molestias de las agujetas, imaginemos que podemos observar el músculo con un microscopio nos encontraríamos con pequeñas lesiones a nivel de las envueltas conjuntivas de los músculos que liberan sustancias que estimulan los receptores del dolor.

Si tienes agujetas, estás de suerte

No es una afirmación que podamos interpretar a raja tabla, ya que con el inicio de cualquier actividad nueva es normal tener agujetas. Lo que ocurre es que tras un periodo de deshabituación como puede ser las vacaciones, en todo tipo de personas más o menos aficionadas al deporte, los músculos suelen responder con fatiga y molestias al movilizarlos. 

Lo importante es prepararse y entrenar de manera progresiva para minimizar al máximo esta molestia muscular porque al tener agujetas no podremos rendir ni mantener el mismo nivel en el entrenamiento. En definitiva, sufrir de agujetas no es un indicador cierto de haber realizado un buen entrenamiento.

Tratamiento para las agujetas

No hay un tratamiento estrella que nos pueda liberar de las agujetas, pero lo que sí debemos evitar es quedarnos parados. Es recomendable realizar movimientos moderados para ayudar en la recuperación del músculo. Sabemos que tener molestias musculares es algo muy molesto y que te impide en algunos casos moverte, pero te aconsejamos contrarrestar el tipo de ejercicio que te provocaron las agujetas con otros más suaves como pasear, nadar, pasear en bicicleta…

El hecho de que realices ejercicio moderado facilitará la llegada de sangre al músculo fatigado, por lo que esa sangre permitirá ir lavando los productos de desecho para recuperar sus capacidades; a medida que ocurre esto, las agujetas se irán disminuyendo y en par de días desaparecerán.

Falsos mitos de las agujetas

Ácido lácticos

No son fruto de la cristalización del ácido láctico, es debido a la rotura de fibras.

Las sales y/o bicarbonato

Tomar sales no sirve de nada. Tenemos que guardar reposo para ver aliviado la microtorura fibrilar.

Estirar evita que aparezcan

Realizar estiramiento antes y después de realizar ejercicio físico nos ayudara a preparar al cuerpo, pero no evita las molestias musculares.

Volver a realizar deporte al día siguiente

Realizar ejercicio al día siguiente solo agravará la situación, ya que no estamos dando el reposo que requiere la ruptura de fibras.

Pautas para prevenir las agujetas

Algunas de las claves para intentar evitar que aparezcan estas molestias musculares son:

  • Antes del ejercicio aumentar la temperatura muscular realizando ejercicios progresivos.
  • Realizar un pre calentamiento. 
  • Refrescarse con una ducha de agua fría después de la actividad.
  • Incorporar a nuestra dieta vitamina C y proteínas para tener nuestra musculatura fortalecida. 
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El secreto de las agujetas
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El secreto de las agujetas
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Las agujetas es un dolor molesto que se localiza en los músculos después de haber finalizado una actividad física sin estar preparado
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