¡Ayyy! Una expresión que seguro más de uno hemos podido sentir repentinamente. Cuando sufrimos calambres musculares lo que menos nos importa es conocer la causa y el por qué de su aparición, solo queremos saber como aliviar y prevenir. En este artículo te damos la clave.

Calambres musculares

Los calambres musculares son espasmos musculares involuntarios. La mayoría de nosotros los hemos sufrido en alguna ocasión, sobre todo cuando hemos realizado deporte o actividad intensa. Los calambres de los músculos pueden aparecer en cualquier momento, incluso por la noche, mientras dormimos.

Síntomas

síntomas calambres musculares

Generalmente, los calambres musculares se localizan en las piernas, en particular, en la pantorrilla. Entre los síntomas más comunes destacamos los siguientes:

  • Dolor repentino y agudo.
  • Bulto duro de tejido muscular debajo de la piel.

Los síntomas de los calambres musculares suelen desaparecer por sí solos y raramente son lo suficientemente graves como para requerir atención médica. Sin embargo, no dudes en consulta a un especialista de traumatología deportiva si los calambres:

  • Producen una molestia intensa.
  • causan hinchazón, enrojecimiento o cambios de la piel en las piernas.
  • Están relacionados con la debilidad muscular.
  • Suceden con frecuencia.
  • No mejoran con cuidados caseros.
  • No se relacionan con una causa justificada como la practica de ejercicio intenso.

Causas de los calambres musculares

Entre las causas de los calambres musculares se encuentran las siguientes:

  • Disminución de minerales como el potasio o el magnesio y la carencia de algunas vitaminas del grupo B influyen en la intensidad y frecuencia de los calambres.
  • La deshidratación. El uso de diuréticos y las diarreas frecuentes pueden provocar deshidratación y al perderse electrolitos y sales minerales los calambres pueden aparecer más fácilmente.
  • Algunos medicamentos pueden provocarlos como: antihipertensivos, broncodilatadores, fármacos para el colesterol.
  • Abuso del alcohol.
  • Algunas patologías como la insuficiencia renal, el hipotiroidismo, la anemia, la cirrosis hepática, la menstruación, el embarazo o incluso las fracturas óseas provocan una hiperexcitación de los nervios que estimulan los diferentes músculos, dando lugar a los calambres.
  • Suministro de sangre inadecuado. El angostamiento de las arterias que llevan sangre a las piernas (arterioesclerosis de las extremidades) puede producir un dolor similar al de los calambres en las piernas y en los pies al hacer ejercicio.
  • Compresión de los nervios. La compresión de los nervios en la espina dorsal (estenosis lumbar) también puede producir un dolor similar a los calambres en las piernas. Usualmente el dolor empeora cuanto más caminas.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo más destacados y que aumentan el riesgo de padecer calambres musculares son:

  • Edad. Las personas mayores pierden masa muscular, por lo que el músculo que queda puede sobrecargarse con mayor facilidad.
  • Deshidratación.
  • Embarazo. Los calambres, al igual que los dolor de espalda, son también muy frecuentes durante el embarazo.
  • Afecciones. Los calambres son más frecuentes si tienes diabetes o trastornos nerviosos, hepáticos o tiroideos.

Prevención

Para prevenir los calambres musculares te aconsejamos seguir las siguientes pautas:

  • Evita la deshidratación. Bebe abundante líquido todos los días.
  • Regula el entrenamiento. Intenta graduar la intensidad y duración del ejercicio físico.
  • Reemplaza los electrolitos. Tras el ejercicio, el reemplazar los electrolitos perdidos ayudará a prevenir los calambres. La clave es tener una dieta sana y equilibrada. No lo hagas si tienes alta la presión sanguínea o problemas de corazón o riñón, ya que el exceso de sal puede agravar estos problemas.
  • Utiliza un equipamiento adaptado al ejercicio que realizas. Te aconsejamos usar ropa y zapatillas adecuadas.
  • Estira los músculos. Dedicar tiempo a los estiramientos reduce la posibilidad de sufrir ciertas lesiones, incluidos los calambres.

Consejos para los calambres musculares

masaje para calambres musculares

Si sufres calambres en los músculos no continúes con ejercicio físico que estés realizando.

  • Estira con cuidado el músculo para reducir la presión que se está ejerciendo sobre el mismo. Te recomendamos mantener el músculo estirado hasta que los calambres cesen.
  • Si tiene un calambre en la pantorrilla, coloca la mano sobre el músculo para ir subiendo, poco a poco, los dedos hasta llegar a la rodilla.
  • Si sufres un calambre en los cuádriceps, de pie, levanta el tobillo hacia las nalgas y mueve la parte superior del pie y el talón para estirar el músculo. Para estirar los músculos isquiotibiales, siéntate y estira la pierna, manteniendo la rodilla sin flexionar, e intentando inclinarte hacia delante hasta tocar el pie.
  • Masajea suavemente el músculo.
  • Bebe agua o bebidas isotónicas para reemplazar los posibles líquidos y electrolitos perdidos.
  • Intenta camina un poco.
  • El hielo puede ayudarnos a aliviar los músculos sensibles y doloridos. Podemos usar una bolsa de hielo envuelta en una toalla para aplicarla mientras realizamos los estiramientos, de esta manera reduciremos el flujo sanguíneo y relajaremos los músculos.
Resumen
Cómo prevenir los calambres musculares
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Los calambres musculares son espasmos musculares involuntarios. Pueden aparecer en incluso mientras dormimos, pero sobre todo cuando hacemos deporte.
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