Dr. VICENTE DE LA VARGA

TRAUMATOLOGÍA DEPORTIVA, CIRUGÍA ARTROSCÓPICA Y REGENERACIÓN DEL CARTÍLAGO

¿Qué es la artrosis cervical?: tratamiento

artrosis cervical
CAMDE
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Clínica de traumatología y fisioterapia en Málaga

Qué es la artrosis cervical

La artrosis cervical o cervicoartrosis se produce cuando se lesiona o degenera el cartílago de las articulaciones de la columna cervical. La artrosis cervical es muy común en personas mayores de 50 años y es frecuente que pase desapercibida para muchas de las personas que la padecen ya que no produce síntomas.

Síntomas

El síntoma principal o más frecuente de la artrosis cervical o cervicoartrosis es el dolor del cuello (cervicalgia) que aparece con los movimientos. Además, los pacientes con cerviclgia suelen referir rigidez que dura poco tiempo y mejora con el movimiento.

La cervicalgia puede ocurrir de modo agudo, es decir, con una aparición rápida y desaparición en unos pocos días, o con más frecuencia, se comportará como una cervicalgia crónica. En este caso, el dolor aparece de modo más lento y su duración es mayor (semanas o meses). Su intensidad suele ser leve o moderada y se localiza en la parte posterior e inferior del cuello.

En algunas ocasiones, la artrosis cervical o cervicoartrosis no presenta síntomas por lo que se desconoce su existencia pudiendo vivir con ella; se suele diagnosticar como un hallazgo al realizar radiografías de la columna cervical por otra causa.

Causas de la artrosis cervical

La causa de la artrosis cervical o cervicoartrosis no es una, se considera que es la consecuencia de una suma de factores genéticos y ambientales aunque en algunos casos la desencadena un traumatismo previo, una infección, una malformación congénita, etc. En estos casos, se considera que la artrosis es secundaria (consecuencia) a este proceso. En la gran mayoría de los casos de artrosis cervical no existe una causa clara que justifique la artrosis y por tanto, se considera que aparece debido a la suma de ciertos factores genéticos y ambientales. Lo que sí podemos decir que la artrosis cervical se produce cuando se lesiona o degenera el cartílago de las articulaciones de la columna cervical; por lo que la artrosis cervical es muy frecuente en personas mayores a 50 años.

Diagnóstico

El diagnóstico de la artrosis cervical se realiza teniendo en cuenta los síntomas que explica el paciente (dolor, limitación del movimiento y rigidez) así como la exploración realizada por el reumatólogo en la que suele destacar dolor y limitación de la movilidad. Las pruebas mas utilizadas para confirmar el diagnóstico de artrosis cervical es una radiografía donde poder ver este desgaste. Además, la formación de osteofitos (protuberancias óseas en los extremos de las vértebras ocasionados por la erosión de la subcondral del hueso) y la disminución de espacio entre una vértebra y otra provoca que se identifique fácilmente que existe una evolución de la lesión.

En el caso de sospechar de alguna complicación asociada a la artrosis, se podría pedir otras pruebas como la resonancia magnética, el escáner y la gammagrafía ósea, pero éstas serían en casos muy puntuales en los que el médico observara una evolución avanzada de la lesión.

Tratamiento de la artrosis cervical

El tratamiento de la artrosis cervical se utiliza para mejorar el dolor y mejorar la calidad de vida. Para ello, se dispone de varias alternativas: medidas físicas, fármacos y cirugía.

Medidas físicas

  • Dormir en una buena posición, es decir, cabeza y cuello alienados con el cuerpo. Se recomienda el uso de una almohada pequeña bajo el cuello y varios cojines para elevar los muslos.
  • Evitar mantener el cuello flexionado durante mucho tiempo.
  • No coger pesos pesados.
  • Realizar movimientos y estiramientos lentos de cuello y hombros.
  • Fisioterapia para corregir la postura, alinear la columna y fortalecer la musculatura.
  • Aplicar calor local mediante una manta eléctrica o una bolsa de agua caliente, durante varias veces al día y durante 10 minutos aproximadamente.
  • Reposo cervical.
  • Collarín blando, en caso de que sea necesario.

Fármacos

El especialista podrá recetar un analgésico convencional (paracetamol) para calmar el dolor. En caso de no ser suficiente se podrían tomar antiinflamatorios durante la fase aguda del dolor.

Si la persona padece una complicación neurológica, como la compresión de una raíz nerviosa, el reumatólogo requerirá otro tipo de fármacos.

Cirugía

Es la última de las opciones recomendadas por los especialistas y solo si el resto de los tratamientos no han logrado controlar el dolor y la persona con artrosis cervical se siente muy afectada por la enfermedad. Recurrir a la cirugía es muy poco probable, se indica en menos del 1% de los pacientes.

El reumatólogo es el médico con mayor experiencia para establecer el diagnóstico de artrosis cervical y diferenciarla de las otras enfermedades articulares, para así instaurar el tratamiento más adecuado al diagnostico y la persona.

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